Piercings extremos. Cuando la moda incomoda
No se sabe exactamente cuando se empezó a usar por primera vez el piercing.
Los primeros datos que se tienen sobre perforaciones corporales son del año 709 A.C. Se ha visto en jeroglÃficos mayas, una imagen con el “Jaguar Protector” siendo perforado en la lengua por su esposa “Lady Xoc” ; este ritual es conocido como el “rito de la sangre”.
Es probable también, que los esquimales fueran los primeros en utilizar esta práctica a la que ellos denominaban “labrets”, que consistÃa en perforar a los jóvenes que se convertÃan en adultos para demostrar que estaban aptos para cazar con los mayores.
En la actualidad, muchas personas lo han adaptado a su cultura (en su mayorÃa jóvenes), como una muestra de rebeldÃa, arte corporal o simplemente como un detalle estético de moda.
A gusto personal, generalmente me resulta agradable ver algunos piercings “bien llevados”, por llamarlos de alguna manera. No me resulta para nada chocante, todo lo contrario, disfruto de ver lo bien que les queda a algunas personas sus perforaciones hechas en la ceja, alguna perlita en la nariz o algún detalle en el ombligo (a las chicas les queda bárbaro).
Los médicos durante mucho tiempo se han opuesto terminantemente a la implantación de cuerpos extraños en el cuerpo, pero debido a la gran aceptación social que ha tenido el piercing, los ha llevado a adoptar un enfoque más bien orientador, explicando y mostrando de modo educativo las medidas para tener en cuenta y distintas complicaciones que pueden ocasionarse.
Para los más extremos, existen otras practicas mucho menos extendidas que son asociadas al piercing.
Una de ellas es el “branding”, que consiste en hacerse cicatrices de formas simétricas en el cuerpo. Estas se logran calentando pequeñas placas de metal o con un “cauterio” que quema la zona del cuerpo a decorar.
Similar al branding son las “escarificaciones”, solo que en vez usar calor para formar las cicatrices, estas se obtienen mediante cortes con algún tipo de bisturÃ.
Otra practica, es la de introducirse piezas de material quirúrgico por debajo de la piel. Se las conocen como “implantaciónes”. Por lo general se colocan bajo los brazos, el pecho o la cabeza, donde la piel es más elástica.
Mas extrema aún, es la denominada “piercing cerebrales”. El procedimiento consiste en taladrar pequeños orificios en el cráneo para introducir un aro metálico que toque ligeramente el tejido cerebral, para producir una especie de “masaje” que genere un estado de constante euforia.
Definitivamente la búsqueda es transgredir y sobrepasar algunos limites, o a veces la necesidad de pertenecer a un grupo marginal. Por supuesto que cada individuo con su cuerpo puede hacer lo que crea necesario o lo que se le antoje, lo que no se puede negar es que a veces la moda … incomoda.





















2 Comentarios
karen princzy
2 Agosto 2011 - 5:12 PM
hola bueno mi opinion es k dañarse tanto su cuerpo no es correcto alomjor una o dos perforacions si esta bn pero mas ya no ni k fueramz animales para ponernos eso para k asi sepan de kien somos
albericci
20 Octubre 2011 - 9:17 PM
yo tengo 4 bien cheveres ( labio,lengua,pelvis y clitoris ) siempre me han gustado las perforaciones,algunas no me las haria,pero eso esta en cada quien,respetemos las decisiones,ademas cada cual hace de su culo una cumbiamba y que vivan los piercings carajo
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